Despiden con poesía la 37 Feria del Libro de Tijuana en el CECUT

Despiden con poesía la 37 Feria del Libro de Tijuana en el CECUT
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TIJUANA, B.C.- Un retrato a seis voces del poeta tijuanense Raúl Rincón Meza, fallecido el pasado 24 de marzo en esta ciudad, compuesto a partir de sus vivencias directas con el poeta, pero sobre todo mediante la evocación de su obra, ofrecieron Alfonso René Gutiérrez, Víctor Hugo Limón, Víctor Soto Ferrel, Eduardo Hurtado, Patricia Blake y Elizabeth Villa, en la Sala de Lectura del Centro Cultural Tijuana, organismo de la Secretaría de Cultura, mientras que en la Sala Federico Campbell resonaron los versos de Amado Nervo.
Dos sesiones sucesivas dedicadas a la poesía antecedieron a la caída del telón, este domingo 26 de mayo, sobre la 37 Feria del Libro de Tijuana que a lo largo de 10 días puso a la vista del público una vasta oferta editorial: por un lado, la sesión de remembranza del poeta tijuanense y, por otro, la lectura colectiva de Nervo, escritor homenajeado en esta edición de la Feria, al cumplirse, el sábado 25, el primer centenario de su muerte.
A Raúl Rincón Meza lo evocaron sus colegas Gutiérrez, Limón, Soto y Hurtado, integrantes junto con el primero y otros más de lo que se conoció como Siete Poetas Jóvenes de Tijuana, gracias al título del volumen que los dio a conocer a finales de la década de los años 70, a cuyas voces sumaron las suyas Elizabeth Villa y Patricia Blake, quienes participaron a su vez en el taller de Rincón Meza.
Alfonso René Gutiérrez aseguró que no hay circunstancia más propicia para recordar al poeta tijuanense que la convocatoria al Premio Nacional de Poesía Joven que lleva el nombre de Raúl Jesús Rincón, lanzada en fecha reciente por el CECUT, toda vez que él mismo ganó el Premio Nacional de Poesía INJUVE en 1974.
Tras recordar que Raúl Rincón formó parte del taller de poesía de Salvador Elizondo entre 1976 y 1979, y tomó clases en esos mismos años con Juan José Arreola, escritores ambos que dejaron su impronta en él, Gutiérrez destacó la concisión expresiva como una de las cualidades más sobresalientes de la poesía de Rincón, rasgo en el que coincidieron Limón, Soto y Hurtado.
“Dicen que la verdadera biografía de un poeta es su obra y, en efecto, nada expresa mejor la vida de Raúl Rincón que su obra, que es, por lo demás, el fruto verdadero de su experiencia”, aseguró por su parte Hurtado, al recordar que si bien el poeta falleció, su obra “perdura y persiste, lo que es la señal más clara de su permanencia entre nosotros”.
“Guardar todo”, título que fue ampliamente elogiado por los colegas de Rincón Meza, rezume “concisión, brevedad e inteligencia”, dijo Hurtado al añadir un rasgo más de su poesía: “amor a lo cotidiano, amor por recorrer las calles que lo llevaban de la colonia Altamira al centro de la ciudad. Raúl (Rincón) supo inventar un universo a fuerza de recorrerlo”.
Patricia Blake y Elizabeth Villa rememoraron a su vez su experiencia como integrantes del Taller de Poesía que Raúl Rincón impartió en el CECUT, organizado por Noé Carrillo, y que luego el poeta trasladó a su casa de la Altamira, donde compartía no solo sus gustos literarios, sino también sus preferencias musicales. Ambas reconocieron también la generosidad de Rincón para compartir lecturas y autores.
En cuanto a la sesión dedicada a la obra de Amado Nervo, a cargo del colectivo Poesía Ambulante dirigido por Jonathan Carrillo, un amplio grupo de personas participó en la lectura polifónica del poeta nayarita, con lo que llegó a su fin la 37 Feria del Libro de Tijuana en las instalaciones del CECUT, donde permaneció desde el pasado 17 de mayo.