COMBATIR DELITO CON DELITO CONVIERTE A UN ESTADO EN DELINCUENTE

COMBATIR DELITO CON DELITO CONVIERTE  A UN ESTADO EN DELINCUENTE
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¿Hasta dónde es justificable sacrificar el respeto a los Derechos Humanos a cambio de restablecer la seguridad pública?

El Estado debe garantizar íntegramente los derechos humanos de las personas y por ende, una mejor seguridad pública, de tal manera que no sea el principal transgresor al combatir el delito con delito, de lo contrario se estaría convirtiendo en un delincuente.

Lo anterior manifestó el presidente de la Comisión de Seguridad Pública e Implementación de Justicia de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México A.C. (Concaam), Dr. Álvaro González Contreras, quien dijo que hay quienes piensan que existe una oposición entre los derechos humanos y la seguridad pública, una idea errónea, pues los primeros son indispensables para poder gozar de lo consiguiente.

Previo a establecer el equilibrio entre el respeto a los derecho humanos frente a la seguridad pública, se requiere entender que la policía es un órgano civil y profesional del Estado, responsable de hacer cumplir la ley de manera imparcial y en estricto respeto a los derechos, sujeta a control, obligada a rendir cuentas y  capaz de fomentar una convivencia democrática.

Indicó que es derecho de las personas tener paz social, es decir, ir al trabajo o simplemente pasear por la vía pública con la plena seguridad de que no serán violentadas en su integridad y derechos, lo cual debe ser garantizado por el Estado.

“Esto es una tarea con bases de capacitación, de lo contrario sería imposible respetar los derechos humanos si las propias instituciones encargadas de velar por la seguridad pública son quienes más las desconocen”, puntualizó González Contreras.

 

   Refirió que como ejemplo, se tienen a las corporaciones encargadas de seguridad pública de algunos países o ciudades en los que sí respetan los derechos humanos, como resultado son los lugares más seguros y los de mayor inversión extranjera.

  “Esto no es casualidad porque se reitera que hay un vínculo muy cercano en la relación que se hablaba en los párrafos precedentes, es decir, entre mayor seguridad pública mayor respeto a los derechos humanos”, abundó.

   Por último, el también el Presidente del Colegio de Jóvenes Abogados de Tijuana concluyó “para no confundirse, es prudente aclarar que no significa que se vaya alcanzar la paz social violentando los derechos humanos, ya que no existe indicio alguno de que se haya logrado, al contrario, la observancia de la defensa y garantía a los derechos es una procedencia para la paz social”.