VIAJE CON ESCALAS / EL MUNDO APARTE

VIAJE CON ESCALAS / EL MUNDO APARTE
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De Daniel Landa

 Daniel Landa hace ocho años se propuso hacer un viaje, pero no cualquier viaje. Se encerró en su casa, preparó la despensa y un mes después tenía en papel Un Mundo Aparte. Estaba solo y sabía que necesitaría de un equipo, así que lo buscó mediante un anuncio en internet y así se unió con el argentino Alfonso Negrón Pardiñas en la cámara y con el  sevillano José Luis Feliú como productor y fotógrafo, el resultado: dos años de viaje por carretera recorriendo 50 países del mundo.

Un Mundo Aparte se convirtió en una serie de documentales transmitidos en 130 países por cadenas como National Geographic, Direct TV, Univisión y La 2 de TVE. Se trata de un periodista que encuentra en el documental de viajes su medio de expresión con resultados como este:

“Resumir la vuelta al mundo es una quimera. Prefiero dejarme seducir por su desorden y poner música a mi alegría”

Daniel Landa no ha hecho más que seguir el camino que ya había arrancado. Nació en Palencia,España en 1974, estudió la licenciatura en Comunicación Audiovisual y siguió con un máster en Producción Audiovisual. Para 1999 emprendió una travesía terrestre desde su ciudad natal hasta el Sudeste Asiático, dirigiendo la serie documental Palencia-Singapur, el viaje de los tres Océanos.

Su siguiente proyecto fue un viaje en coche produciendo los reportajes “Europa en el Espejo” después dirigió la serie documental “La Rioja te dejará huella” y fue entre 2006 y 2008 que comenzó su trabajo más ambicioso, Un Mundo Aparte que hoy lo ha llevado a escribir un libro de cuatro volúmenes que recién lanzó a finales de 2013. Este libro cuenta las historias detrás de aquel gran viaje, de cuando las cámaras estaban apagadas, cuando el dinero se contaba para estirarlo, cuando se tomaron las decisiones, cuando la amistad surgió entre tres desconocidos que hicieron algo más que irse de viaje porque, en dos años pasan muchas cosas.

Actualmente, además de estar promocionando su libro, es co-director de la revista digital Viajes al Pasado y cabeza de la productora Doc & Road que realiza trabajos de este tipo:

Daniel es un viajero, pero sobre todo un periodista que tiene claro el panorama casi inexistente del documental de viajes y que esto le impulsa a crear nuevas ideas para llevarlas a cabo dentro de un escenario complejo. Daniel nos cuenta qué lo motiva, qué busca y hacia dónde va.

¿Qué hay detrás de la energía que te mueve Daniel? Viajar de un lugar a otro. La curiosidad. La misma que me impulsa a dedicarme al periodismo. El placer de descubrir que hay al otro lado es emocionante y te renueva, no cansa. En el mundo de las emociones, todo esfuerzo queda compensado.

¿Cómo descubriste que el mundo del documental sería tu foro para expresar aquellos temas que te interesan y que aparentemente, están alrededor del mundo? Todo empieza como un arrebato. Recién estrenado el traje de periodista, nos lanzamos a recorrer Europa y Asia en un Ford Mondeo que nos llevó hasta Singapur. Aquel viaje despejó todas las dudas y despertó una vocación irreversible por el mundo de los viajes y el género documental. En mi opinión, los documentales constituyen una combinación perfecta entre el periodismo más auténtico y una intención cinematográfica en cuanto a la realización.

¿Cómo describirías el documentalismo de viajes? ¿En qué etapa crees que se encuentra y cuál considerar es su mayor reto para lograr despertar mayor interés en el público que aún no lo ha descubierto? El documental de viajes es la forma más visceral de periodismo. Las historias del camino tienen lugar en contextos nuevos, desconocidos, y por lo tanto, es un marco ideal para cualquier periodista. El desafío en mi opinión se encuentra en el tratamiento de las historias. La tecnología es sólo una herramienta para contar grandes historias. El acabado puede ser sublime pero siempre, siempre, siempre son las historias las que marcan la diferencia. Y el mundo es inagotable en ese aspecto.

¿Cómo consideras que ha repercutido en la esencia del periodismo de viajes este boom viajero, entre la accesibilidad y/o facilidad para la creación de blogs y webs de viajes, nuevas especialidades académicas, nuevas tecnologías y espacios en grandes medios de comunicación? Este es un gran debate. Creo que la proliferación de formatos de viajes produce una sana competencia, pero en ocasiones estamos “devorando” el mundo con un apetito un tanto voraz. Tal vez deberíamos ser más selectivos con el menú. La calidad del documental o de los reportajes o de un sólo post en un blog es el gran reto. Un blog no hace periodista al bloguero. Viajar a la Antártida no es un reto hoy día. Contar una buena historia de la Antártida sí. Internet es sólo una vía, y a veces confundimos la actualización de un viaje con el interés de ese viaje. Yo no pienso que haya que contarlo todo ahora, todo ¡ya! El viajero no siempre tiene interés por estar en lugares interesantes. Vuelvo a las historias, esas son las que quedan.

En medio de una crisis y transformación de los medios de comunicación y una crisis económica de la cual tu país aún no se ha recuperado, ¿qué panorama hay para el documentalismo de viajes? Soy optimista. Creo que estamos remontando en todo y también en televisión, aunque el género documental está a la cola de las prioridades. Hay que cambiar eso. En estos años, el mercado del documental de viajes en España no es que haya sido pobre, es que ha sido inexistente. Sólo algunos formatos acaban en la parrilla y por lo general no se paga por ellos. Se hace un uso abusivo de la vocación de quienes trabajamos en este sector. Ahora tengo la impresión de que tal vez haya más oportunidades, pero hay muchos profesionales tratando de encontrar un hueco y es difícil convertir el documental de viajes en un oficio. Pero aquí seguimos, sin perder la fe.

En tu viaje de dos años por el mundo y del que nació Un Mundo Aparte los protagonistas fueron las comunidades indígenas ¿por qué? Porque es la forma más humana de contar un viaje. Me interesa el hombre, como especie. Contrastar culturas indígenas nos ayuda a entendernos, a encontrar razones nuevas para reconciliarse con el mundo.

De estos dos años de viaje surgieron cuatro tomos de libros con el título de Un Mundo Aparte ¿en qué momento decidiste pasar del documental al libro? ¿Qué diferencia hay entre el documental y los libros? El libro va tomando forma durante el propio viaje, pero con la reemisión de la serie pensé que merecía la pena dar una visión complementaria del viaje y me lancé a esta aventura literaria, con todo el respeto, pues soy nuevo en este campo. Creo que he conseguido contar una visión de la ruta sin maquillajes. Es un complemento a la serie de TV donde el lector vivirá las desventuras propias de la precariedad y los conflictos de convivencia. El libro es “la cara B” de la vuelta al mundo y entro sin reservas a contar las miserias del mercado audiovisual, realidades que condicionaron el día a día.

Tenemos entendido que tu  próximo trabajo es cruzar de Japón a Nueva Zelanda por carretera y barco, siguiendo una ruta que va por China oriental, el Sudeste Asiático, Borneo, Papua Nueva Guinea, Australia, Micronesia y Nueva Zelanda. ¿Qué definió este proyecto y qué esperas conseguir de este viaje? Espero dar continuidad al formato creado en “Un Mundo Aparte” subiendo un punto de intensidad en cuanto a la aventura, más exótica y un poco más radical. Este proyecto lo definió un mapamundi, al que fui quitando las rutas ya realizadas. Entonces descubrí que en esos lugares, en los mares del sur, me esperaba tal vez la parte más desconocida en cuanto a tribus, culturas y paisajes.

Son muchos los que sueñan en darle la vuelta al mundo y tú ya lo hiciste. ¿Volverías a hacerlo o te enfocarías a rutas específicas? Creo que una vuelta al mundo, en las condiciones en que nosotros la realizamos es irrepetible. Nunca me cansaré de viajar, más bien porque es una necesidad vital, pero dos años de carretera es una experiencia difícil de repetir. Aunque si hoy me lo ofrecieran, tal vez haría las maletas….

De todos aquellos países que has recorrido ¿a cuál te irías a vivir (al menos por una temporada) sin pensarlo dos veces y por qué? Brasil y México. Me gusta la vida en la calle, su acento, su música, su gastronomía. Me seduce su alegría sin reservas.

 

 

*El libro de un mundo aparte se puede adquirir en las librerías Altaïr con sede en Madrid y Barcelona, además vía contacto Un Mundo Aparte

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